San Expedito

San Expedito
1837 - Milano - San Nicolao - Foto Giovanni Dall'Orto - 18-May-2007.jpg
Estatua de estilo popular que representa a un soldado romano santo, de fines del siglo XVIII o principios del XIX. Se encuentra en la contrafachada de la capilla de San Nicolao (en Milán). Foto de 2007. La presencia del cuervo que tiene en el pico escrita la leyenda «cras» (‘mañana’ en latín) lo identifica como san Expedito
Nacimiento Fecha desconocida
Venerado en Iglesia Católica
Beatificación 1629 por el papa Urbano VIII.
Canonización 1671 por el papa Clemente X.
Festividad 19 de abril
Atributos Soldado romano con crucifijo pisando a un cuervo.
Patronazgo Patrón de las causas justas y urgentes.
.

Otra imagen de Expedito.

San Expedito es un santo y mártir católico.

Aparece por primera vez en un martirologio italiano de 1781, en que fue proclamado patrono secundario del pueblo de Achiriali (Sicilia) y protector de comerciantes y navegantes. Expedito era conocido a fines de ese siglo en Alemania y Sicilia.1

En 1894 tuvo un altar dedicado a él en la capilla de las Religiosas Mínimas con su estatua.

En 1897, el arzobispo de Santiago de Chile, Mariano Casanova, publicó el Triduo en honor de san Expedito.2

San Expedito no figura en ninguna de las ediciones del Martirologio romano promulgado en 2001, que tiene la característica de ser exhaustivo ―es decir, que no se limita a incluir los santos y beatos que venera la Iglesia católica, sino que los que no incluye es porque no están admitidos como tales―. Por ese motivo, aunque la devoción popular al santo esté muy arraigada, no se le puede considerar santo de la Iglesia católica.

El cuestionamiento a la historicidad de san Expedito es ya muy antiguo, y en realidad se había retirado del culto en 1969, pero puesto que muchos de los retirados en ese momento de hipercrítica documental luego volvieron a incluirse (como los Cuatro santos coronados y otros), es conveniente fijarse más bien en la edición última, que no sólo es la vigente, sino más moderada en sus criterios históricos.

La edición castellana de 1964 del Butler lifes of saints (trad. W. Guinea, México, 1964), trae el 19 de abril un breve artículo explicando algunos aspectos de la historicidad (es decir, de la no historicidad) del santo, y por qué no puede considerarse válida la inclusión de su nombre entre los santos de Melitene. Esa noticia se basa a su vez en Delehaye.

Posiblemente, y dada la difusión y el hecho de que en muchas iglesias católicas sigue habiendo imágenes y se le sigue tributando culto público informal (no litúrgico), deba considerarse como el culto a san Carlomagno, es decir «tolerado, no admitido».

Estatua producida en el antiguo atelier de Michelángelo Zambelli en Caxias do Sul (Brasil).

Santo patrón

Debido a su nombre (que en español significa ‘rápido’), la devoción popular lo considera

  • patrono de las causas urgentes,
  • abogado de las causas imposibles (un título que comparte con santa Rita y san Judas Tadeo),
  • protector de los militares, los estudiantes, los jóvenes y los viajeros,
  • patrono de las causas legales demasiado prolongadas.

Es un santo reconocido por los fieles católicos aunque no aparece en la liturgia católica.4 Su acta de canonización no ha sido revisada por la Iglesia Católica Romana, y su fiesta del 19 de abril no se celebra ampliamente.

No aparece en el actual calendario litúrgico porque nada se sabe de su vida.

Estatua de san Expedito, realizado por el escultor brasileño André Arjonas, en la iglesia San José, en Porto Alegre (Brasil)

Origen del mito

En 1781, llegó una caja con reliquias no identificadas a un convento de monjas en París.5 El remitente de la caja (desde la misma ciudad) había escrito sobre la caja «spedito» (‘[correo] expreso’). Las reliquias se habían desenterrado de las catacumbas de la plaza Denfert-Rochereau) probablemente para acelerar el correo. Las monjas supusieron que las reliquias pertenecían a un tal «san Spedito».

El Martirologio romano nombra efectivamente a un mártir desconocido llamado Expediti: «Melitinae, in Armenia,6 sanctorum Martyrum Hermogenis, Caji, Expediti, Aristonici, Rufi et Galatae, qüi omnes una díe sunt coronati». En Melitene, en Turquía, los santos mártires Hermógenes, Cayo, Expedito, Aristónico, Rufo y Gálata.

Las monjas supusieron que este «santo Spedito» habría sido el mártir que aparecía en el Martirologio, oraron por su intercesión, y cuando sus oraciones se vieron rápidamente respondidas, la veneración de estos restos se expandió por toda Francia.

Pronto se le adjudicó una fecha (siglo IV), para darle verosimilitud. Incluso un diario chileno en internet (en 2008) lo hace contemporáneo de santa Filomena, y afirma que murió en el año 303.7

En Nueva Orleáns (EE. UU.)

Otra versión de esta historia tuvo lugar en Nueva Orleáns (EE. UU.). La capilla de Nuestra Señora de Guadalupe recibió un gran envío con varias estatuas de santos, una de las cuales no poseía ninguna leyenda identificatoria. Sin embargo, como la caja decía «expedite», los destinatarios decidieron que debería ser el nombre de un santo.

Hagiografía

Desde fines del siglo XVIII —quizá desde antes— se generó una historia acerca de este santo desconocido. Se le hizo comandante de la XII legión romana (de sobrenombre “Fulminante” debido a una hazaña bélica que la volvió célebre), que estaba acuartelada en el distrito de Melitene (en Capadocia), hoy Malatya (Turquía), sede de una de las provincias romanas de Armenia, a finales del siglo III. La legión estaba formada en su mayoría por soldados cristianos. Su función principal era defender las fronteras orientales de los territorios invadidos por los romanos contra los ataques de los asiáticos

Antes de su conversión al cristianismo, Expedito tenía una vida disipada.

En el momento de su conversión se le apareció un cuervo (ave que representa al demonio), el cual lo seducía a no convertirse al cristianismo al grito de «cras cras cras», que en latín significa ‘mañana’. Expedito respondió: «¡Hodie hodie hodie!», que significa ‘¡hoy!’ y luego aplastó al cuervo con el pie izquierdo.

Una vez convertido, predicó a toda su tropa y los acercó al cristianismo. Eso provocó la ira del emperador Diocleciano. La importancia de su puesto hacía de él un blanco especial del odio del emperador. Fue flagelado hasta sangrar y después decapitado con espada un 19 de abril.

Otra leyenda no datada

Según una leyenda católica de datación desconocida, san Expedito era comandante de la Legión XII Fulminata; ello significa que era un tribuno militar, es decir un oficial militar dentro de la organización estatal del imperio, con mando sobre un cuerpo de tropas que le dependía directamente. La legión de san Expedito estaba desplegada en Armenia y alternaba su misión principal de luchar contra los pueblos que el Imperio romano consideraba bárbaros y custodiar los confines del imperio, con otras tareas que realizaban las tropas de ocupación romanas.

Cuenta la tradición que la legión XII venía luchando desde hacía tiempo bajo las órdenes de su comandante, y que se encontraba ya sin alimentos, agua, ni provisiones, en un territorio bajo control del enemigo. Fue así como tuvieron que dar batalla sin tener las energías para hacerlo. Expedito intentó levantar la moral de sus legionarios hablándoles, pero nada logró esta vez. Sin fuerzas, ni provisiones, ni alimentos y con el enemigo en las proximidades ya nada podía hacerse. Sin embargo, en ese momento, los soldados romanos que habían visto muchas veces como procedían los cristianos cuando debían enfrentar la muerte que ellos mismos les causaban, obraron de forma similar. Para sorpresa de su comandante, los soldados comenzaron a elevar sus brazos hacia el cielo, pidiendo ayuda a ese Dios único de los cristianos del que habían escuchado hablar y que sabían que realizaba milagros. Pero más sorprendidos resultaron sus enemigos, que jamás habían visto una legión completa realizando aquel gesto y rogándole a Dios en pleno campo de batalla. Mientras el enemigo atónito y sin entender lo que estaba sucediendo se detenía, todo el cielo se oscureció y descendió sobre el campo de batalla un tremendo vendaval de viento y agua que cubrió tanto a los combatientes como a sus animales de carga y de lucha. Fue en estas circunstancias que la legión entera logró recomponerse y aprovechando la situación pudo salir victoriosa de esa contienda.

Luego de la batalla, muchos soldados se convirtieron a la fe cristiana; sin embargo Expedito seguía sin comprender lo que ocurría, aunque su corazón sabía que Dios lo estaba llamando, y que se había acordado de él y de sus hombres en las críticas circunstancias descritas. Su puesto en el ejército no era compatible con la conversión al cristianismo, ya que esto significaba un abierto desafío a la autoridad del emperador. Al enterarse el emperador Diocleciano de estos hechos envió órdenes para que se pusiera fin de inmediato a lo que consideraba una revuelta militar. Aunque muchos de sus soldados y amigos se habían convertido, Expedito continuaba con dudas: no se decidía entre su carrera militar y el llamado que indudablemente estaba recibiendo desde los cielos. Finalmente, un día Expedito decidió cambiar de vida y convertirse. En ese momento, es cuando se le aparece el Espíritu del mal en forma de cuervo y le grita en latín «¡Cras, cras, cras!» (mañana, mañana, mañana’), con la intención de prolongar su indecisión y evitar su conversión. Pero Expedito reaccionó enérgicamente aplastando al cuervo con un pie, gritando: «¡Hodie, hodie, hodie!» (‘hoy, hoy, hoy’).

Es entonces cuando Expedito decidió ser cristiano. Luego de su conversión, comenzó a proteger a los cristianos que eran llevados a los circos romanos para ser devorados por leones. Pero el emperador no podía tolerar que un comandante de legión desafiara sus leyes y que se hubiera convertido al cristianismo. Por esta razón fue detenido e interrogado, junto con otros compañeros de armas que también se habían convertido a la fe. El 19 de abril del año 303, Expedito fue sacrificado por orden del emperador en Melitene, junto con Cajo, Gálatos, Hermógenes, Aristónico y Rufo. Se impuso la pena de flagelación, se le dio a los reos la oportunidad de arrepentirse y, posteriormente, como se rehusaron fueron decapitados.

El nombre de san Expedito

El nombre de san Expedito tiene también connotaciones militares. En la lengua castellana, expedito es un adjetivo (que deriva del latín expeditus) que hace referencia a estar libre de todo estorbo y pronto para obrar. Pero en la antigua Roma se decía que cuando los soldados marchaban solamente con sus armas y sin su carga, lo hacían expediti o in expeditionem. Por el contrario, cuando marchaban con su impedimenta, que incluía saco para dormir, utensilios para comer, efectos personales, útiles de zapa, herramientas y víveres, lo hacían impediti. También, se utilizaba el término expediti para hacer referencia a aquella formación de la legión que le permitía operar como infantería ligera y con velocidad en sus movimientos. Se cree que es de aquí de donde deriva el nombre de san Expedito, o que inició su carrera militar en una unidad que operaba siguiendo estos parámetros, y que de ella habría obtenido su nombre.8

Iconografía

Las imágenes de san Expedito lo presentan con ropa de legionario romano, vestido de túnica corta y de manto tirado hacia atrás de los hombros (a la moda militar romana), y con postura marcial. En una mano sostiene una hoja de palma que simboliza el martirio, en la otra una cruz que ostenta la palabra hodie (‘hoy’, en latín, en referencia a la conocida leyenda). Pisa con el pie izquierdo un cuervo que grita «cras» (‘mañana’ en latín).

Iglesias en el mundo

Existen iglesias de san Expedito en todo el mundo:

  • Alemania
  • Argentina
  • Austria
  • Brasil
  • Chile
  • Colombia
  • EE. UU.
  • España
  • Filipinas
  • Francia
  • Isla Reunión
  • México
  • Nicaragua
  • Rusia
  • Turquía
  • Uruguay (Acevedo Díaz entre Nicaragua y Miguelete, ciudad de Montevideo).
  • Venezuela

 

San Gabriel

 

ORACION A SAN EXPEDITO
PARA VENCER LAS PRUEBAS

¡Señor Jesús acudo a tu auxilio!
¡Virgen Santísima socórreme!
San Expedito, tu que lleno de valor abriste tu corazón a la gracia de Dios
y no te dejaste llevar por la tentación de postergar tu entrega,
ayúdame a no dejar para mañana lo que debo hacer hoy por amor a Cristo.
Ayúdame desde el cielo a renunciar a todo vicio y tentación con el poder que Jesús me da.
Que sea yo diligente, valiente y disciplinado al servicio del Señor,
y no me acobarde ante las pruebas.
Tú que eres el santo de las causas urgentes,
te presento mi necesidad (intención).
Sobre todo te pido que intercedas por mi para que persevere en la fe,
y así llegue al gozo del cielo con Cristo,
con la Virgen María, los ángeles y los santos. Amén.


Novena a San Expedito
[Se debe rezar durante 9 días]

Señor, ten piedad de mí.
Jesucristo, ten piedad de mí.
Señor, ten piedad de mí.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.
Padre Celestial, que sos Dios, ten piedad de mí.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de mí.
Santa María, Reina de los Mártires, ruega por mí.
San Expedito, invencible atleta de la Fe, ruega por mí.
San Expedito, fiel hasta la muerte, ruega por mí.
San Expedito, que todo perdiste para ganar a Jesús, ruega por mi.
San Expedito, que fuiste atormentado, ruega por mi.
San Expedito, que pereciste gloriosamente por la espada, ruega por mi.
San Expedito, que recibiste del Señor la Corona de Justicia que prometió a los que le aman, ruega por mi.
San Expedito, auxilio de los que pierden cosas, ruega por mi.
San Expedito, patrono de la juventud, ruega por mi.
San Expedito, auxilio de los estudiantes, ruega por mi.
San Expedito, modelo de soldado, ruega por mi.
San Expedito, patrono de los viajeros, ruega por mi.
San Expedito, salvación de los enfermos, ruega por mi.
San Expedito, consolador de los aflijidos, ruega por mi.
San Expedito, apoyo fiel de los que esperan en vos, ruega por mi.
San Expedito, yo te suplico, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, ven a mi auxilio.
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdóname Señor.
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchame Señor.
Jesús, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de mi Señor.
Jesús, óyeme.
Jesús, escucha mi oración.
Que mi voz llegue a ti, Señor.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.


Oración a San Expedito

Mi San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mi junto a Nuestro Señor Jesuscristo, para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza. Mi San Expedito tú que eres el Santo guerrero. Tú que eres el Santo de los afligidos. Tú que eres el Santo de los desesperados. Tú que eres el Santo de las causas urgentes, protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad. ¡Atiende mi pedido! (hacer el pedido).

Mi San Expedito, ayúdame a superar estas horas difíciles, protégeme de todos los que puedan perjudicarme, protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia. Devuélveme la Paz y la tranquilidad. ¡Mi San Expedito! Estaré agradecido por el resto de mi vida y propagaré tu nombre a todos los que tienen Fe. Muchas Gracias.

Padre Nuestro, Ave María y Credo.

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