El Santo Entierro

Michelangelo Caravaggio 052.jpg
Entierro de Cristo
(
Deposizione)
Caravaggio, Hacia 16021604
Óleo sobre lienzo • Barroco
300 cm × 203 cm
Museos Vaticanos

Una de las escenas que más devoción se ha suscitado en el cristianismo, es la crucifixión, el sepulcro y la resurrección de Jesucristo. Con respecto a lo anterior uno de los lugares más venerados por los peregrinos es la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, pues según la tradición allí aconteció la resurrección de cristo después de su muerte.

A partir de lo acontecido con Jesucristo, la fe cristiana tiene la creencia de la inmortalidad del alma separada del cuerpo en el momento de la muerte y la resurrección del cuerpo al final de los tiempos. Por ello, la costumbre de enterrar a los difuntos, ha formado parte de la expresión de los cristianos.
Desde los inicios del cristianismo, los seguidores de Cristo mantuvieron esta costumbre del entierro de los cadáveres, como signo de su fe y esperanza en la resurrección. En la actualidad el santo entierro es practicado por aquellos seguidores de la fe cristiana.

       Rosario al santo entierro

 

   Se inicia con el acto de contrición:

 Señor mío Jesucristo, por tu agonía Santa, y por la Oración en la cual rogaste por nosotros en el Huerto de Getsemaní, cuando sudaste sangre que, con tanta abundancia, corrió por la tierra; te ruego que, por la muchedumbre de sudor sanguíneo que angustiado derramaste por nosotros pecadores, te dignes ofrecerla al Padre Eterno contra la muchedumbre de todos los pecados de tu siervo (o sierva N., y líbrale (o líbrala) en esta hora de todas las angustias y penas que por sus pecados teme que ha merecido; tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.

En las cinco cuentas grandes del rosario se dice:

Un Padre Nuestro y un Ave María


Y en las diez cuentas chicas se dirá:

Jesús Nazareno Rey Poderoso , a pedirte vengo como generoso que las penas mías conviertas en gozo.


Se añadirá después un Gloria

Y se dirá:
Redentor Divino que a las tinieblas das luz consuela mi alma triste por las 3 caídas que diste en el Santo Madero de la Cruz.
Y así se repite hasta terminar los 5 misterios.

Oración final después de terminar las cinco decenas

  ¡Oh Jesús mío Nazareno Brazo Poderoso y protector Mío! No me abandones en tan apurado trance, Padre mío, protégeme y ampara a este abatido y desamparado. No desoigas Jesús Mío, las súplicas de este corazón triste y afligido lleno de amor hacia ti que eres el brazo fuerte que todo lo puedes.
Jesús mío, Jesús crucificado, Jesús de mi alma, Espejo de luz, ven a mi con tu corona de espinas, con tu costado abierto, con tu soga a la garganta y cintura. ¡Ay Jesús mío! Que mis ojos vean y tus oídos oigan lo que te pido . Amén

Posteriormente se finaliza el rosario, rezando 3 credos.

Este Rosario se empieza un viernes y se hace por espacio de 40 días.

 

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